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Esta zona protectora, que se localiza en las vertientes pacífica y caribeña de la cordillera de Tilarán, está integrada casi en su totalidad por dos reservas privadas, la Reserva Biológica Bosque Nuboso de Monteverde, de 14,200 ha, administrada por el Centro Científico Tropical (CCT) y, el Bosque Eterno de los Niños, de 17.400 ha, administrado por la Liga Conservacionista de Monteverde (LCM). Este último bosque tropical es el primero en el mundo que ha sido adquirido enteramente por donaciones de niños de Suecia, Estados Unidos, Inglaterra, Canadá y Japón.
Las dos reservas tienen un rango de elevación de 660 m en la vertiente caribeña hasta 1.859 m en el cerro Sin Nombre, en la división continental. El clima es muy lluvioso (más de 3.000 mm por año), pero la principal característica de los bosques de las partes más altas de las dos reservas es que permanecen cubiertos de nubes la mayor parte del año, lo que da lugar a una gran diversidad de musgos, hepáticas, líquenes y epífitas que crecen profusamente sobre la vegetación arbórea. Algunos de los árboles más conspicuos son el guarumo (Cecropia polyphlebia) - especie típica de las montañas altas de Costa Rica cuyos frutos atraen aves y murciélagos-, el roble (Quercus spp.) - árbol de gran tamaño cuyos frutos o bellotas son alimento de ardillas, guatusas, chanchos de monte y venados -, el zapote (Pouteria viridis) - cuyas semillas de grán tamaño se ven frequentemente a lo largo de los senderos - y el matapalo (Ficus tuerckheimii).
En la zona se han identificado 100 especies de mamígeros, da las que 40 son murciélagos; algunos de los mamíferos más abundantes son el murciélago frutero tolteco (artibeus toltecus), el mono congo (Alouatta palliata) - de color casi totalmente negro - , el cusuco o armadillo de nueve bandas (Dasypus novemcinctus), la chisa o ardilla negra (Sciurus deppei) y el ratón mexicano (Peromyscus nudipes). Con respecto a aves, se han observado 400 especies - casi la mitad de todas las existentes en el país -, incluyendo el martín pescador verde (Chloroceryle americana), el búho penachudo (Lophostrix cristata), la lapa verde (Ara ambigua), el águila solitaria (Harpyhaliaetus solitarius) y el quetzal (Pharomachrus mocinno), posiblemente el ave más bella del continente y la más famosa de la zona. Los colibríes (30 especies) son las aves que con mayor fascinación observan los turistas que visitan las reservas.
También se han identificado 153 especies de anfibios y reptiles incluyendo las ranas translúcidas (Centrolenella sp.)la boa constrictora (Boa constrictor), la serpiente de coral centroamericana (Micrurus nigrocintus) y la serpiente terciopelo (Bothrops asper), - muy venenosa. Esl sapo dorado (Bufo periglenes), el anfibio endémico más conocido y estudiado de la zona, parece haberse extinguido desde algunos años. La Reserva del Bosque Nuboso de Monteverde cuenta con una estación biológica que consta de salas de reuniones, un laboratorio, una biblioteca, un comedor, una tienda y dormitorios. A esta estación se llega siguiendo la ruta San José - carretera Panamericana - puente sobre el río Lagarto - Santa Elena - Monteverde - estación (172 km). Dentro de las dos reservas existen varios senderos, algunos de ellos con interpretación, que conducen a sitios de interés científico y escénico - como el sendero nubloso que conduce hasta La Ventana, sobre la división continental.
Existen servicios de autobuses San José - Monteverde y Puntarenas - Santa Elena, y de taxis Santa Elena - estación. En Santa elena hay restaurantes y mercados, y en Monteverde se encuentran hoteles y pensiones.
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